Pintura al Óleo, Paisajista, Restauraciones, Talleres de Pintura en Villa de Leyva
Restauración y Certificación de la obra del Maestro Ricardo Gómez Campuzano

Critica, diálogo de luz y color

Como continuación al propósito de poner a disposición del público un panorama diverso de la producción artística colombiana, la Fundación Gilberto Alzate Avendaño ha organizado en esta ocasión la exposición de paisajes de Margarita Gómez de Rengifo, "Diálogo de luz y color". Esta muestra es representativa del estado y los alcances de la producción paisajística de hoy, que ha estado relegada de los eventos artísticos de las últimas décadas, no obstante su prolijidad a finales del siglo XIX y mediados del XX.

El paisaje logra constituirse como género autónomo en Holanda durante el siglo XVI para, más tarde, llegar a alcanzar un gran desarrollo con artistas franceses, ingleses y alemanes como Corot, Turner y Friedrich, respectivamente, y con los más destacados pintores del romanticismo y del impresionismo europeo. En el caso específico de América, no hay que dejar de lado algunos de los grabados que componen el trabajo de Joseph Antón Koch basado en los apuntes de viajes por territorio americano del expedicionario Alexander von Humboldt, los cuales, de alguna manera, permitieron recrear la exuberancia geográfica de esta parte del mundo y, por extensión, establecer las primeras representaciones del paisaje colombiano.

Este último, precisamente, unido también a los grabados de Albert Berg, interesa a nuestra tradición pictórica por cuanto sirvieron indirectamente de cimientos para la conformación de una manifestación artística nacional de este tipo. Quizá el grabado más difundido de Koch sea "El paso del Quindío" que, por no corresponder fielmente con las condiciones reales del paisaje, se vuelve un claro ejemplo de esa relación distinta que se da entre modelo y obra, al alejarse de una representación meramente científica para acercarse a una condición o categoría estética más independiente.

Pero es de la mano del academicista Luis de Llanos y del impresionista Andrés de Santa María, a través de la instauración y consolidación de la Escuela Nacional de Bellas Artes en Bogotá, que se empiezan a cosechar nombres importantes para la pintura paisajística colombiana como los de Eugenio Peña, Coriolano Leudo, Ricardo Borrero, Jesús María Zamora, Eugenio Zerda, Fídolo Alfonso González, Miguel Díaz Vargas, Ricardo Gómez Campuzano, Roberto Páramo y Luis Núñez Borda. Por su parte, Antioquia contribuyó con representantes de la talla de Pedro Nel Gómez, Rafael Sáenz, Bernardo Vieco, Jesús Antonio Cano, León Posada y Eladio Vélez, entre muchos otros. Heredera de esta tradición, la pintura de Margarita Gómez se compone de una serie de cuadros que combinan una expresión subjetiva del paisaje con una técnica academicista. Aunque estudió guitarra clásica en España, una vez regresa a Colombia en 1976 decide abandonar la música para dedicarse a la pintura bajo la dirección de su padre Ricardo Gómez Campuzano, quien le transmite su interés por este género específico y todos los conocimientos del oficio.

Para esta exposición, en particular, han sido seleccionadas una serie de apuntes y pinturas realizadas en sus numerosos viajes por el país durante los últimos veinte años. Tomados del natural, a la usanza tradicional, estos apuntes hechos generalmente en formatos horizontales anteceden la ejecución de la obra: estudios preparatorios con un tratamiento pictórico rápido, configurado por manchas y texturas sin pretensión de ser exactos ni prolijos. Sus pinturas más recientes destacan un mayor interés por la precisión, quizás motivadas por la voluntad de un acercamiento más fiel al entorno habitual de la artista o como una manera de representar más lúcidamente los espacios naturales.

La exposición "Diálogo de Luz y Color" nos pone en contacto no solamente con la obra de Margarita Gómez sino, de manera estrecha, con el legado y enseñanzas de su padre. Muchos pueden ser los ejemplos de cómo ciertos hechos culturales se dan alrededor de núcleos familiares que desarrollan un ambiente propicio para el cultivo del arte, por esto hemos incluido algunas obras del maestro Ricardo Gómez C. como homenaje a una familia de artistas y a quien fuera uno de los más importantes creadores de su época.

Jorge Jaramillo Jaramillo
2005